Santuario Vacaloura

Reich

ovejas
Llegó al santuario con 3 días de vida
Tuvo distintos problemas de salud
Pero es fuerte y salió adelante
hace vida con la manada de perros

LA HISTORIA DE REICH

Reich es una oveja que llegó al santuario siendo una bebé de a penas 3 días de vida.

Una pareja la encontró en el campo por la noche, sin rebaños ni casas cerca a los que pudiera pertenecer. Sin embargo, naciera hacía poco y se estaba quedando congelada con la helada de la noche.

La recogieron y la cuidaron como pudieron durante los dos días siguientes, hasta que nos encontraron y se pusieron en contacto con nosotres para que nos hiciéramos cargo.

El 15 de septiembre de 2020 llegaba a nuestras vidas para llenarlas de amor y alegría.

Tenía una diarrea que pronto se le pasó y una tos ocasional que en principio no nos pareció grave pero que a los pocos días resultaría en el diagnóstico de una neumonía. Estuvo a tratamiento los primeros meses de su vida hasta que conseguimos erradicar la enfermedad. Aunque nos dijeron que lo más probable era que quedase con secuelas, en las radiografías de control que hicimos cuando tenía sobre un año de edad parecía que sus pulmones eran por fin normales 😊

Como estuvo tanto tiempo delicada de salud (aunque a excepción de unos 3 días el resto del tiempo siempre pareció la oveja más sana del mundo), vivió mucho tiempo dentro de casa con nosotres. La coneja Alice fue quien le enseñó a comer heno, porque Reich no tenía moito instinto de supervivencia en ese sentido y aún hoy mantiene la idea de querer comer cosas extrañas (cepillos, cuerdas, pintura de las paredes,...) por las que demuestra más interés que por el forraje 🙄

Tanto tiempo conviviendo con nosotres hizo que nuestro vínculo fuese muy fuerte y no se separaba ni un segundo de nosotres y sino lloraba desconsolada.
Un día le presentamos a los perros y mostró muchísimo interés por Gorka, su pelo le recordaba al de su mami humana y también intentaba comerlo). Probamos a dejarla sola con los perros y por primera vez en meses conseguimos separarnos de ella sin que se echara a llorar. A partir de aquí, y aunque a Gorka no le hacía mucha gracia inicialmente, lo convertimos en el cuidador de Reich.

Y, desde entonces, Reich vive, come, pasea y duerme con los perros. Si la separamos de ellos llora desconsolada. Intentamos juntarla con otras ovejas, corderos,... Y nada, nunca mostró el más mínimo interés.

Aquí respetamos su decisión de formar parte de la manda canina y ella es feliz que es lo único que nos importa. A veces podréis verla de paseo por el monte, en la playa, en la furgo,... Pero siempre acompañada de su familia de perros.

Cada oveja tiene su personalidad, gustos y preferencias, son individuos conscientes, sintiantes y deseosos de disfrutar de la vida. Que no sea tu egoísmo quien les arrebate eso demandando su carne, su leche o su pelo (lana).